Etiqueta: aranceles

  • Estados Unidos mantiene presión sobre tomate mexicano

    Estados Unidos mantiene presión sobre tomate mexicano

    Estados Unidos decidió mantener los derechos antidumping sobre el tomate mexicano. La resolución, conocida apenas este agosto de 2026, prolonga una medida vigente desde julio de 2025 y confirma que uno de los negocios hortícolas entre ambos países seguirá operando con un costo adicional en la frontera.

    La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos concluyó que el mercado no cambió lo suficiente como para retirar la medida. Durante la revisión se señalaron cambios en las preferencias de los consumidores, una mayor producción estadounidense bajo invernadero y más importaciones de tomate de invernadero desde Canadá. Sin embargo, la autoridad consideró que esos movimientos solo prolongan tendencias anteriores.

    El actual escenario comenzó a tomar forma cuando el Departamento de Comercio estadounidense puso fin en 2025 al acuerdo de suspensión firmado en 2019. Ese mecanismo había permitido resolver durante años la disputa comercial sin aplicar formalmente los derechos antidumping.

    El punto clave es que México conserva una participación elevada dentro del consumo estadounidense. Por ello, Washington no encontró razones suficientes para modificar su decisión. Las tasas varían según el productor o exportador y van de 2.81% a 273.43%. Para la categoría que agrupa a la mayoría de los productores mexicanos se mantiene una tasa de 17.09%.

    El problema no se limita al pago del derecho antidumping. México construyó durante décadas una cadena de suministro estrechamente ligada a Estados Unidos gracias a la cercanía, la infraestructura logística y la demanda del mercado vecino. Cuando el acceso a ese destino se encarece, la presión puede trasladarse a los márgenes de productores y exportadores.

    Ese impacto llega además en un momento de menor capacidad productiva. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estima que la producción mexicana podría caer 9% en 2026 y ubicarse en 2.55 millones de toneladas. Las exportaciones bajarían 7% hasta cerca de 1.8 millones de toneladas. La superficie sembrada también podría reducirse 11% y quedar en 38,000 hectáreas.

    El ajuste responde a más de un factor. Al propio derecho antidumping y a la apreciación del peso frente al dólar, pero muestra problemas dentro de México. En Sinaloa, principal estado productor, la sequía redujo la superficie sembrada. Después llegaron bajas temperaturas y problemas fitosanitarios que limitaron aún más la oferta.

    La menor disponibilidad tuvo efectos visibles en el mercado nacional. Durante la primera semana de abril, el kilogramo de tomate superó los 55 pesos en algunos mercados mayoristas y supermercados, frente a unos 25 pesos un año antes. Más tarde, con la entrada de las cosechas de primavera, los precios comenzaron a bajar y a inicios de julio el INEGI reportó una caída de 13.18%.

    El gobierno mexicano también comenzó a intervenir mediante financiamiento. Entre el 3 de junio y el 14 de agosto se canalizaron más de 248.2 millones de pesos mediante 48 créditos para productores. Los primeros apoyos gestionados por FIRA llegaron principalmente a Baja California, Sonora, Estado de México y Oaxaca. Los recursos buscan sostener capital de trabajo y reorganizar la producción ante el nuevo escenario comercial.

    La decisión estadounidense, por tanto, no abre por sí sola una nueva crisis. Más bien prolonga una presión que coincide con menos hectáreas, menor producción y exportaciones más débiles. El sector mexicano deberá sostener su operación mientras enfrenta al mismo tiempo costos comerciales externos y restricciones productivas internas.

    Fuente: AgroLatam

  • Estados Unidos golpea con arancel a la fresa mexicana

    Estados Unidos golpea con arancel a la fresa mexicana

    Estados Unidos está asentando un golpe comercial a uno de los productos agrícolas más importantes de México. El Departamento de Comercio del país norteamericano estableció un margen preliminar de dumping de 4.83% para la mayoría de los exportadores mexicanos de fresa. La medida surge de una investigación que arrancó el 31 de diciembre de 2025, luego de que productores de Florida presentaran una petición formal contra la fresa mexicana.

    Para entender la gravedad del asunto, hay que fijarse en cómo se construyó el caso. La investigación cubre fresas cosechadas o importadas entre el 1 de noviembre y el 31 de marzo, sin importar si son convencionales u orgánicas, enteras o cortadas, con o sin tallo. Pero lo que más incomoda a México no es tanto el arancel en sí, sino la forma en que se llegó a él. La petición original propuso dos criterios que la Secretaría de Economía considera cuestionables. Por un lado, separar las llamadas “fresas de invierno” del resto del producto, como si se tratara de una categoría distinta. Por otro, medir el daño únicamente sobre un mercado regional del este de Estados Unidos, en lugar de evaluar el mercado nacional completo.

    El punto más delicado de todo el caso es que la Comisión de Comercio Internacional (ITC) ya había concluido en su reporte preliminar de marzo que no existían bases para tratar las fresas de invierno como un producto aparte, ni tampoco para reconocer ese mercado regional separado. Sin embargo, el Departamento de Comercio decidió mantener ambos criterios en su resolución. Esa contradicción es justamente lo que la Secretaría de Economía califica como una aplicación arbitraria, y por eso sostiene que los supuestos usados no encajan con el Acuerdo Antidumping de la Organización Mundial del Comercio ni con varias disposiciones del T-MEC.

    El impacto económico no es menor. La cadena productiva involucrada suma casi 5,000 productores mexicanos, y el 97% de ellos cultiva superficies de 10 hectáreas o menos, es decir, se trata mayoritariamente de pequeños y medianos agricultores. Esta actividad genera alrededor de 151,000 empleos entre permanentes y temporales. Durante 2025, México exportó a Estados Unidos 263,000 toneladas de fresa, con un valor de 1,000 millones de dólares.

    Lo que realmente preocupa a las autoridades mexicanas va más allá de este caso puntual. Si el criterio de dividir un producto por temporadas o delimitar mercados regionales queda validado, se abre una puerta peligrosa. Otros productores estadounidenses podrían usar la misma estrategia para impulsar investigaciones similares contra distintas exportaciones hortofrutícolas mexicanas, replicando el mismo esquema en otros cultivos.

    Por ahora, esto sigue siendo una resolución preliminar. La determinación final de la ITC se espera para principios de 2027, y solo se podría aplicar una orden antidumping definitiva si tanto el Departamento de Comercio como la ITC emiten resoluciones afirmativas. Es decir, todavía hay un tramo del proceso por recorrer, y el resultado final dependerá de si las autoridades estadounidenses corrigen o mantienen los criterios que México ya calificó como arbitrarios.

    Y solo para aclarar: El CBP empezará a exigir depósitos en efectivo por el margen antidumping sobre las fresas mexicanas “de invierno” que entren a partir de la publicación en el Registro Federal. Si al final la tasa definitiva es menor (o no hay tasa, lo que se ve difícil), se reembolsa la diferencia o el valor total. Pero la determinación final está programada para el 8 de enero de 2027.

    Fuente: FreshPlaza