Etiqueta: cítricos

  • El HLB obliga a replantear cuándo renovar los huertos

    El HLB obliga a replantear cuándo renovar los huertos

    El HLB lleva casi dos décadas obligando a los productores de cítricos a gastar más para mantener árboles productivos. La enfermedad, causada por la bacteria Candidatus Liberibacter asiaticus y transmitida principalmente por el psílido asiático de los cítricos, reduce el rendimiento y deteriora la calidad de la fruta. Por eso, la llegada de materiales resistentes o tolerantes se ha visto como una posible salida de largo plazo.

    Pero tener disponible un árbol más resistente no significa que convenga arrancar un huerto y replantarlo de inmediato.

    Un estudio publicado en Agricultural Systems analizó precisamente esa decisión. Los investigadores Xiurui Cui, Kelly A. Grogan y Zhengfei Guan desarrollaron un modelo bioeconómico para evaluar cuándo sería conveniente sustituir árboles tradicionales por cultivares resistentes y en qué momento tendría sentido dejar de controlar químicamente al psílido.

    La razón de fondo es sencilla. Los cítricos son cultivos perennes. Un árbol establecido puede seguir generando fruta aun cuando esté afectado por HLB. En cambio, retirar un huerto implica perder esa producción y esperar varios años para que los nuevos árboles entren en una etapa productiva suficiente. Así, una variedad mejor no siempre justifica una renovación inmediata.

    El modelo muestra que la decisión depende de la edad de los árboles, la densidad del huerto y el nivel real de resistencia del nuevo material. También depende del costo de mantener el control del vector frente al beneficio esperado de conservar árboles que todavía producen.

    El dato más relevante es que el estudio identifica una eficacia de resistencia de 90% como un punto de cambio importante. Por encima de ese nivel, el modelo encuentra que resulta económicamente óptimo dejar de aplicar insecticidas contra el psílido antes de replantar con el material resistente, sin importar la edad del huerto. Con niveles menores, mantener el control del vector todavía puede conservar valor económico.

    La implicación va más allá de cada productor. Si un agricultor deja de controlar al psílido porque ya decidió cambiar a árboles resistentes, puede aumentar la presión del vector sobre huertos vecinos que todavía mantienen materiales susceptibles. La transición, por tanto, no ocurre de manera aislada.

    Esto vuelve al HLB un problema tanto biológico como económico. Los nuevos materiales pueden reducir pérdidas y costos de manejo, pero su beneficio dependerá de cómo se incorporen a sistemas donde conviven árboles de distintas edades y niveles de susceptibilidad.

    La conclusión más útil es que la resistencia genética no elimina de golpe las decisiones de manejo. Puede cambiar su lógica. El momento de renovar un huerto y reducir el control químico dependerá de cuánto protege realmente el nuevo material y de cómo esa decisión afecta al resto de la zona citrícola.

    Fuentes: FreshFruitPortal, Agricultural Systems y Citrus Industry

  • Una naranja abre una nueva vía contra el HLB en Sinaloa

    Una naranja abre una nueva vía contra el HLB en Sinaloa

    En Sinaloa se inició en septiembre de 2026 un ensayo que puede aportar una nueva herramienta frente a uno de los mayores problemas sanitarios de la citricultura. Durante cuatro años, investigadores evaluarán si la naranja Parson Brown Clon INIFAP puede mantener su productividad en zonas con alta presencia de Huanglongbing (HLB), también conocido como dragón amarillo.

    La prueba será desarrollada por la Universidad Autónoma de Sinaloa y el Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Sinaloa, con participación del INIFAP. El proyecto recibirá 200,000 pesos durante 2026 y contempla una inversión de hasta 800,000 pesos durante todo el periodo de evaluación.

    La importancia del ensayo está en que el HLB no tiene cura. La enfermedad es transmitida por el psílido asiático de los cítricos y puede reducir tanto el rendimiento como la calidad de la fruta. Con el tiempo también debilita la capacidad productiva de las plantaciones.

    México detectó el HLB por primera vez en 2009. De acuerdo con datos oficiales, la enfermedad está presente en áreas citrícolas de 352 municipios de 23 estados y la superficie afectada se acerca a 307,000 hectáreas. Su impacto potencial puede ser muy alto. En Florida, donde fue detectada en 2005, la producción citrícola cayó más de 60% en dos décadas.

    Por eso el interés en Parson Brown no parte de una expectativa sin antecedentes. Un estudio publicado en 2025 comparó esta naranja con Hamlin y Roble. Parson Brown registró un aterrizaje del psílido de 20.58%, frente a 34.38% en Hamlin y 45.04% en Roble. También presentó una menor concentración de Candidatus Liberibacter asiaticus, la bacteria asociada al HLB.

    Eso no significa que sea inmune. La diferencia es importante. Una planta resistente impediría o limitaría de forma mucho más clara el desarrollo del problema. En este caso, la evidencia apunta a tolerancia, es decir, a una posible capacidad para soportar mejor la infección y conservar condiciones productivas durante más tiempo.

    El ensayo en Sinaloa busca saber si ese comportamiento también aparece bajo condiciones locales y se mantiene durante varios ciclos. Para finales de 2026 está prevista la injertación de 400 plantas. Serán 180 de Parson Brown, 180 de la combinación Parson Brown con Hamlin y 40 de naranja Valencia con interinjerto de Parson Brown. Además, se compararán Parson Brown y Hamlin sobre cinco portainjertos.

    Los investigadores medirán crecimiento, productividad, rendimiento, calidad de fruta, condición fisiológica y nutricional, concentración de la bacteria y presencia del insecto vector. Los ensayos estarán en El Huajote, Concordia, y en instalaciones de la Universidad Autónoma de Sinaloa en Villa Adolfo López Mateos, Culiacán.

    Para Sinaloa, el resultado tiene una dimensión productiva concreta. La citricultura estatal comprende 3,441 hectáreas, genera 45,756 toneladas y supera los 387 millones de pesos en valor. Cerca de 190 productores participan en esta actividad.

    Si Parson Brown confirma su tolerancia durante los cuatro años, no eliminará la necesidad de controlar al psílido ni sustituirá la nutrición y otras prácticas de manejo. Lo que podría aportar es otra pieza dentro de una estrategia más amplia para conservar plantaciones productivas en lugares donde el HLB ya forma parte del entorno sanitario.

    Fuentes: AgroLatam

  • Hojas de fresa abren una opción contra hongos en cítricos

    Hojas de fresa abren una opción contra hongos en cítricos

    Las hojas que quedan después de producir fresa podrían tener un uso inesperado en otra cadena agrícola. Investigadores de Tucumán, Argentina, encontraron que un extracto elaborado con hojas secas de fresa y agua destilada mostró capacidad para combatir hongos que dañan a los cítricos después de la cosecha.

    El hallazgo resulta relevante porque enfermedades como la pudrición ácida y los mohos verde y azul pueden provocar pérdidas importantes durante el manejo y almacenamiento de los cítricos. El problema se vuelve más complejo porque algunas cepas de estos hongos han desarrollado resistencia a fungicidas convencionales como imazalil, tiabendazol y pirimetanil.

    Eso significa que algunos de los tratamientos disponibles pueden perder eficacia con el tiempo. Además, el uso intensivo de fungicidas favorece la selección de organismos resistentes, por lo que encontrar alternativas se ha convertido en una necesidad para la industria.

    Los investigadores probaron un extracto acuoso de hojas de fresa sobre cepas sensibles y resistentes de los hongos. Con una concentración de 0.05 gramos por mililitro, el tratamiento redujo el crecimiento de las estructuras del hongo durante cinco días. Cuando la concentración aumentó a 0.1 gramos por mililitro, el crecimiento se detuvo por completo en las pruebas realizadas en laboratorio.

    El resultado más cercano a una aplicación real se obtuvo con limones afectados por moho verde. En esos ensayos, el extracto redujo 52% la incidencia de la enfermedad.

    Esto no significa que el tratamiento esté listo para sustituir a los fungicidas utilizados actualmente. Los propios investigadores señalan que todavía es necesario optimizar la formulación y definir cómo podría aplicarse de manera adecuada en condiciones comerciales. Sin embargo, los resultados muestran que existe una vía que merece mayor investigación.

    La propuesta tiene además una segunda ventaja. No parte de producir una nueva materia prima, sino de aprovechar un residuo agrícola.

    La industria argentina de la fresa puede generar más de 6,000 kilogramos de hojas frescas por hectárea durante una temporada. Ese material normalmente se desecha. Convertir una parte de esas hojas en un insumo para proteger cítricos permitiría conectar dos cadenas productivas que tienen una presencia importante en el noroeste argentino. Y por supuesto, esta investigación también podría tener su impacto positivo en México y otros países productores de fresa.

    Tucumán ofrece un escenario especialmente interesante para hacerlo. La región concentra alrededor de 80% de la producción argentina de limón, mientras que el noroeste del país representa cerca de 50% de la producción nacional de fresa.

    También existe un posible beneficio económico. De acuerdo con los autores del estudio, producir el extracto requiere principalmente logística, almacenamiento adecuado de las hojas y equipo básico de extracción. Esto podría mantener relativamente bajos los costos del proceso.

    El valor del hallazgo está precisamente en esa combinación. Un residuo de un cultivo podría convertirse en una herramienta para reducir pérdidas en otro, mientras disminuye la dependencia de fungicidas sintéticos.

    Por ahora, el extracto de hoja de fresa es una alternativa experimental y no una solución comercial. Pero si los siguientes estudios confirman su eficacia fuera del laboratorio y permiten desarrollar una formulación estable, un material que hoy termina como residuo podría adquirir valor dentro del manejo postcosecha de los cítricos.

    Fuentes: Fresh Fruit Portal