Etiqueta: Veracruz

  • Michoacán lidera el campo nacional mientras Jalisco retrocede

    Michoacán lidera el campo nacional mientras Jalisco retrocede

    El mapa del valor agrícola mexicano cambió con fuerza en 2025. Michoacán quedó en primer lugar con 104,321 millones de pesos, pese a que su propio resultado bajó 6.3% frente a 2024. No llegó a la cima por crecer, sino porque resistió mejor que Jalisco, cuyo valor cayó 29.5% y terminó en 82,670 millones.

    La diferencia está en que el liderazgo mide el valor de lo producido, no solo las toneladas cosechadas. Ese valor combina el volumen de cada cultivo con su precio promedio. Por ello, un estado puede producir cantidades similares y aun así registrar una baja fuerte. Tampoco se trata de utilidad, pues no disponemos de datos de costos ni ganancias de los productores.

    En Jalisco, la pérdida fue de 34,546 millones de pesos. Más de la mitad se concentró en el agave. Este cultivo pasó de aportar 26,872 millones a 7,558 millones, una reducción de 71.9%. Su producción disminuyó 18.1%, pero el valor cayó mucho más. Esto indica que el menor volumen fue solo una parte del cambio y que el precio promedio tuvo un peso decisivo.

    El maíz grano agravó el retroceso jalisciense. Su valor bajó 7,679 millones de pesos, mientras la producción se redujo 7.5%. También hubo pérdidas relevantes en frambuesa, pastos y praderas, tomate rojo, chile verde y sorgo grano. Los avances de la caña de azúcar, el trigo y el mango fueron insuficientes para compensar esas caídas.

    Michoacán también tuvo cultivos a la baja. El limón perdió 3,857 millones de pesos y el agave 3,021 millones. A ellos se sumaron maíz grano, tomate rojo y chile verde. Sin embargo, dos actividades sostuvieron buena parte de su posición. El aguacate aumentó su valor en 3,099 millones y llegó a 44,132 millones, mientras la zarzamora agregó 3,142 millones y alcanzó 7,895 millones. Esa combinación amortiguó el descenso estatal y permitió conservar una base de valor mucho mayor.

    El otro movimiento notable ocurrió en Veracruz. Su valor agrícola creció 30.8% hasta alcanzar 74,235 millones de pesos. Con ello pasó del cuarto al tercer lugar. La naranja aportó el mayor impulso, pues sumó 6,923 millones de pesos aun cuando su volumen apenas aumentó 0.8%. También destacaron la caña de azúcar, con 3,378 millones adicionales, y la piña, con 3,362 millones más. En este último cultivo sí hubo una expansión productiva marcada, de 57.5%.

    Sinaloa siguió la dirección opuesta. Cayó 15.6% y bajó del tercero al quinto lugar, detrás de Chihuahua. Sus mayores pérdidas provinieron del tomate rojo, el maíz grano y el pepino. Solo esos tres cultivos restaron 7,627 millones de pesos, una parte amplia de la baja estatal de 9,203 millones.

    El cambio del podio ocurre además dentro de un año de contracción. El valor agrícola nacional disminuyó 5.1%, de 855,777 a 812,157 millones de pesos. Por eso, el nuevo orden no representa un avance general del campo. Refleja desempeños muy distintos entre estados y cultivos. Michoacán lideró por su capacidad de amortiguar pérdidas, Jalisco cedió por caídas concentradas en productos de gran peso y Veracruz avanzó gracias a varios motores que crecieron al mismo tiempo.

    Fuente: DGSIAP

  • Veracruz amplía su dominio sobre la producción de piña

    Veracruz amplía su dominio sobre la producción de piña

    Veracruz dio un salto extraordinario en la producción de piña durante 2025. El volumen estatal pasó de 841,360 toneladas en 2024 a 1,325,071 toneladas un año después, un aumento de 57.5%. Con ello, su participación en la producción nacional subió de 65% a 76%. En otras palabras, tres de cada cuatro toneladas de piña producidas en México salieron de Veracruz.

    Lo más importante es que este avance no ocurrió porque el estado sembrara mucho más. La superficie sembrada apenas pasó de 38,785 a 38,814 hectáreas, un cambio de 0.1%. La diferencia estuvo en la superficie cosechada, que aumentó de 17,748 a 28,276 hectáreas, equivalente a 59.3%. El rendimiento promedio incluso disminuyó ligeramente, de 47.4 a 46.9 toneladas por hectárea. Por eso, el crecimiento no puede explicarse como un salto de productividad. Veracruz produjo más porque una mayor parte de sus plantaciones llegó efectivamente a cosecha.

    Esa dinámica tiene sentido en un cultivo perenne como la piña. La SADER señala que normalmente transcurren entre 18 y 24 meses desde la siembra hasta la cosecha. Esto significa que la superficie sembrada en un año no se convierte de inmediato en fruta. Una parte permanece en desarrollo y entra en producción después. Los datos de 2025 son consistentes con ese desfase.

    El fenómeno se concentró además en el corazón piñero del estado. Los municipios de Isla, Juan Rodríguez Clara y José Azueta mantuvieron en conjunto exactamente 33,576 hectáreas sembradas entre ambos años. Sin embargo, su superficie cosechada pasó de 13,198 a 23,389 hectáreas. Esos tres municipios aportaron 97.6% de todo el aumento de producción registrado en Veracruz. Su volumen combinado creció de 617,078 a 1,089,345 toneladas.

    El crecimiento también tuvo un efecto económico importante. El valor de la producción veracruzana avanzó de 4,220 a 7,582 millones de pesos, un incremento de 79.7%. El precio promedio ponderado pasó de aproximadamente 5,016 a 5,722 pesos por tonelada, 14.1% más. La combinación de mucho mayor volumen y un mejor precio elevó con fuerza los ingresos generados por el cultivo.

    A escala nacional, México también produjo más piña, pero Veracruz avanzó con mucha mayor velocidad. La producción del país aumentó 35.0%, hasta 1.74 millones de toneladas. Por eso la participación veracruzana ganó casi 11 puntos porcentuales. El dato de 2025 no refleja una expansión territorial del cultivo, sino una utilización mucho más intensa de la superficie piñera ya establecida. Esa diferencia explica por qué Veracruz no solo conservó el liderazgo, sino que amplió de forma notable su distancia frente al resto del país.

    Fuente: DGSIAP

  • La naranja de Veracruz vale más sin producir mucho más

    La naranja de Veracruz vale más sin producir mucho más

    En 2025 la naranja veracruzana no aumentó su volumen, pero el mercado estuvo dispuesto a pagar más por ella. De acuerdo con el Cierre Agrícola 2025 de la DGSIAP, Veracruz pasó de 2.58 a 2.60 millones de toneladas, un avance de apenas 0.9%. Sin embargo, el precio promedio subió de 3,268 a 5,900 pesos por tonelada, un aumento de 80.6%. Con ello, el valor de la producción estatal saltó de 8,416 a 15,339 millones de pesos, 82.3% más.

    El municipio de Álamo Temapache muestra el fenómeno con todavía mayor claridad. Su cosecha pasó de 737,386 a 739,580 toneladas, apenas 0.3% más. El precio promedio, en cambio, avanzó de 2,392 a 5,992 pesos por tonelada, lo que equivale a un incremento de 150.5%. Así, el valor generado por la naranja del municipio subió de 1,764 a 4,431 millones de pesos. La producción casi no se movió, pero el ingreso bruto asociado a esa producción se multiplicó.

    La explicación está en una combinación de escasez previa y fuerte demanda industrial. La sequía prolongada de 2024 redujo la disponibilidad de naranja en la región y dejó huertas debilitadas. A principios de 2025, productores de Álamo también señalaban daños por HLB, conocido como dragón amarillo, una enfermedad que reduce productividad y calidad. En febrero de este año, citricultores de Álamo y Tihuatlán reportaban menor cosecha frente a años anteriores y precios de hasta 8,000 pesos por tonelada para naranja tardía. El USDA también describió un entorno de sequía prolongada, altas temperaturas, lluvias erráticas y presencia de HLB en las principales zonas citrícolas de México.

    Esto ayuda a entender por qué un volumen anual estable pudo convivir con precios mucho más altos. La cifra anual suma toda la cosecha, pero el precio responde a la disponibilidad en cada momento. En abril de 2025, al terminar la cosecha principal de naranja Valencia en el norte de Veracruz, la oferta en el centro de acopio de Álamo era limitada. La naranja Mayera de mejor calidad se vendía entre 13,000 y 14,000 pesos por tonelada y la naranja proveniente del norte alcanzaba entre 16,000 y 17,000 pesos.

    Además, Brasil, principal productor y exportador mundial de jugo de naranja, enfrentó en 2024 y 2025 su menor cosecha en más de tres décadas debido al clima adverso y al HLB. Los inventarios globales de jugo estaban cerca de mínimos históricos y los precios internacionales se mantuvieron elevados. Al mismo tiempo, la industria mexicana de jugo siguió orientada principalmente a exportación y el USDA proyectó un aumento de 5% en las exportaciones de concentrado durante el ciclo 2024/25.

    El resultado fue una revalorización de la fruta disponible. Veracruz no necesitó producir mucho más para generar mucho más valor. En Álamo, la recuperación del volumen coincidió con un mercado que pagaba una prima por una materia prima que venía de un periodo de escasez y que seguía siendo demandada por las jugueras. El salto de 2025, por tanto, fue principalmente un fenómeno de precio, impulsado por restricciones de oferta locales y un mercado internacional de jugo excepcionalmente tensionado.

    Fuente: DGSIAP

  • El excedente de azúcar pone a México frente a un reto

    El excedente de azúcar pone a México frente a un reto

    México terminó la zafra 2025/26 con una producción de 5.3 millones de toneladas de azúcar, 11.6% más que en el ciclo anterior. El aumento confirma una cosecha amplia, pero también abrió un problema para la cadena cañera. El mercado interno no puede absorber todo ese volumen y los inventarios se mantienen elevados.

    Para producir esa cantidad, la industria procesó cerca de 49.6 millones de toneladas de caña provenientes de unas 735,000 hectáreas. Al mismo tiempo, la demanda nacional se estima en 3.8 millones de toneladas de azúcar. Esa diferencia ayuda a explicar por qué las existencias cerraron cerca de 1.4 millones de toneladas y por qué las exportaciones se volvieron una prioridad.

    El exceso de oferta ya está afectando los precios. El valor promedio de la caña pasó de 1,380 pesos por tonelada en 2023/24 a unos 1,033 pesos en 2024/25. Además, el precio de referencia para la liquidación final del azúcar quedó en 16,100 pesos por tonelada durante ese ciclo, cerca de 25% menos que en el periodo anterior. Para las preliquidaciones de 2025/26 se fijó un precio base de 14,000 pesos.

    La situación muestra una paradoja: producir más no garantiza mejores ingresos cuando la oferta crece más rápido que la demanda. Si el azúcar permanece almacenada, aumenta la presión comercial sobre una cadena en la que el precio de la caña depende del comportamiento del producto final. Por eso, vender fuera del país no solo serviría para mover inventarios. También podría ayudar a reducir la presión que hoy existe sobre los precios.

    Estados Unidos aparece como el destino más atractivo. Para 2026/27 se proyecta una producción estadounidense de 8.1 millones de toneladas frente a un consumo de 11.4 millones. Esa diferencia genera necesidades de importación cercanas a 3.3 millones de toneladas.

    La brecha de precios también favorece esa posibilidad. En agosto, el Contrato 16 de Estados Unidos rondó los 805 dólares por tonelada, mientras el Contrato 11, usado como referencia internacional, se ubicó alrededor de 355 dólares. La diferencia supera los 400 dólares por tonelada. Para México, acceder a una mayor porción del mercado estadounidense podría mejorar de forma importante el valor de sus exportaciones.

    Las proyecciones señalan que México podría exportar hasta 1.5 millones de toneladas de azúcar en 2026/27. De ese volumen, unas 900,000 toneladas podrían enviarse a Estados Unidos, aunque esto dependerá de sus necesidades de importación y de posibles ampliaciones del cupo.

    Aun así, el problema no desaparecería por completo. Los inventarios mexicanos podrían mantenerse alrededor de 1.4 millones de toneladas. Esto significa que no basta con tener compradores. También será importante colocar el azúcar con rapidez para reducir la acumulación y sostener mejores condiciones comerciales.

    El contexto internacional puede abrir espacio adicional. Para 2026/27 se estima un déficit mundial cercano a 260,000 toneladas. Veracruz, como principal estado productor, tendrá una exposición especial a la capacidad de procesar y colocar la cosecha.

    El escenario resume el reto que enfrenta la cadena cañera. México produjo más azúcar, pero ese crecimiento llegó acompañado de menores precios. Ahora, una parte importante del resultado económico dependerá de cuánto pueda exportar, a qué mercado y con qué velocidad.

    Fuente: AgroLatam