En 2025 la naranja veracruzana no aumentó su volumen, pero el mercado estuvo dispuesto a pagar más por ella. De acuerdo con el Cierre Agrícola 2025 de la DGSIAP, Veracruz pasó de 2.58 a 2.60 millones de toneladas, un avance de apenas 0.9%. Sin embargo, el precio promedio subió de 3,268 a 5,900 pesos por tonelada, un aumento de 80.6%. Con ello, el valor de la producción estatal saltó de 8,416 a 15,339 millones de pesos, 82.3% más.
El municipio de Álamo Temapache muestra el fenómeno con todavía mayor claridad. Su cosecha pasó de 737,386 a 739,580 toneladas, apenas 0.3% más. El precio promedio, en cambio, avanzó de 2,392 a 5,992 pesos por tonelada, lo que equivale a un incremento de 150.5%. Así, el valor generado por la naranja del municipio subió de 1,764 a 4,431 millones de pesos. La producción casi no se movió, pero el ingreso bruto asociado a esa producción se multiplicó.
La explicación está en una combinación de escasez previa y fuerte demanda industrial. La sequía prolongada de 2024 redujo la disponibilidad de naranja en la región y dejó huertas debilitadas. A principios de 2025, productores de Álamo también señalaban daños por HLB, conocido como dragón amarillo, una enfermedad que reduce productividad y calidad. En febrero de este año, citricultores de Álamo y Tihuatlán reportaban menor cosecha frente a años anteriores y precios de hasta 8,000 pesos por tonelada para naranja tardía. El USDA también describió un entorno de sequía prolongada, altas temperaturas, lluvias erráticas y presencia de HLB en las principales zonas citrícolas de México.
Esto ayuda a entender por qué un volumen anual estable pudo convivir con precios mucho más altos. La cifra anual suma toda la cosecha, pero el precio responde a la disponibilidad en cada momento. En abril de 2025, al terminar la cosecha principal de naranja Valencia en el norte de Veracruz, la oferta en el centro de acopio de Álamo era limitada. La naranja Mayera de mejor calidad se vendía entre 13,000 y 14,000 pesos por tonelada y la naranja proveniente del norte alcanzaba entre 16,000 y 17,000 pesos.
Además, Brasil, principal productor y exportador mundial de jugo de naranja, enfrentó en 2024 y 2025 su menor cosecha en más de tres décadas debido al clima adverso y al HLB. Los inventarios globales de jugo estaban cerca de mínimos históricos y los precios internacionales se mantuvieron elevados. Al mismo tiempo, la industria mexicana de jugo siguió orientada principalmente a exportación y el USDA proyectó un aumento de 5% en las exportaciones de concentrado durante el ciclo 2024/25.
El resultado fue una revalorización de la fruta disponible. Veracruz no necesitó producir mucho más para generar mucho más valor. En Álamo, la recuperación del volumen coincidió con un mercado que pagaba una prima por una materia prima que venía de un periodo de escasez y que seguía siendo demandada por las jugueras. El salto de 2025, por tanto, fue principalmente un fenómeno de precio, impulsado por restricciones de oferta locales y un mercado internacional de jugo excepcionalmente tensionado.
Fuente: DGSIAP

