La FDA confirmó que Midwest Poultry Services retira de forma voluntaria casi 1.6 millones de docenas de huevo de cáscara blanca y huevo de cáscara marrón, provenientes de gallinas criadas en libertad en granjas de Texas. El motivo es la posible contaminación con Salmonella enteritidis.
El producto en cuestión se produjo y distribuyó entre el 6 de junio y el 3 de julio de 2026, con fechas de caducidad o consumo preferente que van del 20 de julio al 17 de agosto. Esto significa que, al momento de esta nota, buena parte de esos huevos todavía puede estar en refrigeradores de tiendas y casas.
Eso sí, no se trata de retirar todo el huevo de la marca, sino un lote muy específico. Según el comunicado de la FDA, el envase afectado tiene un código impreso con tinta y solo aplica para los códigos P-1950 o 0840962. Si el cartón no trae ese código exacto, no forma parte del retiro.
El producto llegó a clientes del sector alimenticio y tiendas minoristas en Texas, Oklahoma y Luisiana. Estuvo disponible en tiendas Kroger de Texas y Luisiana, en supermercados Brookshire de Texas, Oklahoma, Arkansas, Luisiana, Nuevo México y Misisipi, además de otros puntos de venta más pequeños.
Lo relevante del caso no es solo el volumen, sino el momento en que se detectó el problema. Hasta la publicación del aviso, las autoridades sanitarias no habían reportado ningún caso de personas enfermas relacionado con este huevo. Es decir, el retiro no llegó como reacción a una crisis ya en marcha, sino como medida preventiva. Midwest Poultry Services también suspendió la distribución de las piezas producidas en sus granjas de Texas mientras se aclara la situación.
Ese tipo de respuesta habla de un sistema de vigilancia que funciona antes de que el daño alcance al consumidor, y al mismo tiempo deja ver un riesgo propio de este producto, ya que la Salmonella enteritidis puede vivir tanto en el exterior como en el interior del huevo. Ningún empaque, por cuidadoso que sea, elimina esa posibilidad si el ave que puso el huevo ya la porta.
Para quien tenga un cartón con esos códigos en casa, lo indicado es no consumirlo. La infección por esta bacteria provoca gastroenteritis, con síntomas como diarrea, cólicos abdominales, fiebre, náuseas, vómito, escalofríos y dolor de cabeza, que suelen aparecer entre 12 y 72 horas después del contagio y durar de 4 a 7 días.
En casos poco frecuentes, la bacteria puede llegar al torrente sanguíneo y derivar en complicaciones más serias, como infecciones arteriales, endocarditis o artritis. Por eso, aunque el riesgo parezca menor a simple vista, revisar el código del envase antes de usar el huevo es la forma más sencilla de evitar un problema mayor.
Fuente: Avicultura

